Es un método por el que se transmuta o libera la "energía negativa" no deseada que se haya acumulado en su "espacio aural", tanto interno como externo, reduciéndola a cero o a niveles despreciables.
El "ámbito de gestión" del Eremita en esta sección, queda limitado al manejo y manipulación de la energía negativa procedente del exterior y que es ajena al propio sistema energético individual denominado "firma del aura" como conjunto de patrones y diseños estructurados de actividad energética que es singular para cada persona.