También llamada energía magnética de frecuencia lenta o densa, conforma un campo negativo de iones positivos. Su cualidad es disgregar, de carácter inarmónico, induce al desequilibrio. Su influencia, por tanto, es perniciosa, produce efectos de bloqueo en el flujo natural de la energía vital y tiende a estancar, deteriorar, entorpecer o inhibir los procesos vitales.
Tiene un origen diverso: algunas causas son externas como las corrientes telúricas y redes energéticas provenientes de la tierra (la tensión geopática, las líneas de huellas prehistóricas y las energías distorsionadas de la tierra), también las aguas o corrientes subterráneas.
Otro punto focal lo constituye el uso generalizado de aparatos eléctricos que generan campos electromagnéticos: televisores, ordenadores, microondas, secadores de pelo, tostadoras, etc. así como el entramado que sostiene las redes eléctricas nacionales.
Un mal feng-shui en su hogar o ambiente de trabajo.
Influencias psíquicas negativas: pensamientos y emociones así como trabajos energéticos con un enfoque de negatividad latente.
